Antinoo (1994)
Antinoo es el primer poemario de Carlos Framb, un breve conjunto de versos organizado en doce capítulos que toma su título del poema inicial. Ese poema recrea el amor del emperador romano Adriano por el joven Antinoo, y el duelo del emperador tras la muerte de este, ahogado en el río Nilo, evocando la sensualidad trágica y el tono clásico de esa historia. Los demás poemas del libro se mueven en un registro similar: un sensualismo de resonancia grecorromana que canta al vino, al amor y a los goces del cuerpo y del espíritu, junto con reflexiones sobre la vida y la muerte. Con este poemario, Framb inauguró una voz depurada y clásica que sería reconocida por críticos como Jaime Jaramillo Escobar y que anticiparía las grandes preguntas cósmicas y existenciales de su obra posterior.