Carlos Framb, poeta

Carlos Framb nació en Sonsón, Antioquia, en 1964, bajo otro nombre que decidió abandonar en 1985, la noche de un recital de jóvenes poetas, para nacer de nuevo bajo el que hoy lo identifica. Ese primer gesto —el de renombrarse a sí mismo— anticipa toda su obra: la de un escritor que ha entendido la literatura como una forma de reinvención constante frente al asombro y frente al abismo.

Su poesía indaga los grandes misterios que han desvelado a la humanidad desde siempre: el cosmos, el amor, la vida y la muerte. Con un lenguaje cuidado y una imaginería que roza lo cósmico, Framb ha construido una obra donde el universo entero —sus estrellas, su vastedad, su silencio— se convierte en materia poética y en espejo de lo humano. Es autor de los poemarios Antinoo (1994), Un día en el paraíso (1997) y Una noche en la vía láctea (2010), además de las novelas Del otro lado del jardín, Deslumbramiento y Del bronce y del fulgor. Su trabajo ha sido recogido en antologías como Poetas en Antioquia y Agua de Colombia, y reconocido por críticos como Germán Espinosa y Alberto Aguirre.

Librero, educador y coordinador de talleres literarios, Framb ha dedicado buena parte de su vida a acompañar el oficio de escribir en otros, con la misma generosidad reflexiva que anima sus ensayos sobre la permanencia del arte en la historia del hombre.

En 2007, la vida le impuso a Framb una de las pruebas más hondas que puede enfrentar un ser humano: acompañar a su madre, enferma terminal, en su decisión de morir. De esa experiencia límite —que atravesó también un proceso judicial del que fue absuelto— nació Del otro lado del jardín, una novela donde el dolor se transforma, como en toda su obra, en pregunta filosófica y en belleza.

Residió en México desde 2016, y desde 2022 vive de nuevo en Medellín, ciudad a la que ha regresado para seguir escribiendo sobre lo que más le ha interesado siempre: el enigma de estar vivos bajo un cielo de cien mil millones de años.